—"Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta a puerta por el campo, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su..."
—¡PREDICADOR!
—¡Ah! Qui... ¿Quién anda ahí?
—¿No me reconoces? Soy aquél con quien hablas todos los días. SOY JEHOVÁ, TU DIOS.
—¡Dios! ¡Oh, mi señor, soy tu más humilde siervo! ¡Dime qué quieres de mí, y obedeceré!
—Te he elegido para poner las cosas en su sitio. Buena parte de ese libro que estabas leyendo está mal.
—¿Eh? ¿Cómo puede ser? ¡La Biblia es tu palabra revelada e infalible!
—¡Una noche, Susana! ¡Una noche estuvimos juntos, y el tipo desapareció! Ni una llamada, ni un mail... ¡Te digo que esa web de encuentros es un fraude!
—Y yo ya te expliqué, Margarita, que la casilla "Recordarme" no es para eso.
"Mutilan ganado. Secuestran personas. Realizan horribles experimentos con sus víctimas. Y la pregunta es: ¿Por qué? ¿Qué fines persiguen con todo esto?"
—¿Pero qué...?
»¡Son ellos! ¡Ja ja ja! ¡Están aquí! ¡Están aquí! ¡Están...!
—Bienvenidos, alumnos. Yo soy el doctor Alberto y seré su profesor en este curso de medicina alternativa y complementaria. Por favor, memoricen esta tabla. Cuando hayan terminado, pasen al salón contiguo para la ceremonia de graduación. ¡Buena suerte en su carrera!